Sánchez, provincia Samaná. La crítica situación que atraviesan varios centros educativos del municipio de Sánchez refleja una profunda crisis de infraestructura escolar que pone en peligro la seguridad de estudiantes y docentes, y vulnera de manera directa el derecho constitucional a una educación digna y segura.

El caso más alarmante es el del Centro Educativo Carmela Shepard, una escuela que hoy se encuentra en condiciones de grave deterioro estructural, sin respuestas claras por parte de las autoridades educativas ni pronunciamientos públicos de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP), filial Sánchez, cuyo silencio ha generado desconcierto e indignación entre padres y comunitarios.
Construcciones paralizadas y riesgo de colapso
De acuerdo con denuncias realizadas por este corresponsal, la última advertencia pública sobre esta problemática data de noviembre de 2025, cuando padres de estudiantes expusieron que una cancha deportiva, iniciada hace más de tres años, permanece totalmente paralizada, presuntamente debido a la falta de pago al ingeniero contratista responsable de la obra.
Lo más preocupante es que esta construcción inconclusa habría generado grietas profundas en las vigas y columnas del edificio principal del centro educativo, lo que ha encendido las alarmas entre ingenieros, docentes y familias. Las fisuras visibles y el debilitamiento progresivo de la estructura alimentan un temor fundado de colapso, especialmente durante temporadas de lluvia o ante movimientos sísmicos, comunes en la región.
Clases suspendidas y educación interrumpida
Ante el peligro físico que representa el estado del plantel, varios estudiantes han perdido numerosos días de docencia, situación que padres y maestros describen como la pérdida del “pan de la enseñanza”. En algunos casos, las clases han sido suspendidas de manera preventiva, mientras que en otros los estudiantes son reubicados en espacios improvisados, sin las condiciones mínimas para el aprendizaje.
A pesar de las reiteradas visitas, cartas y reclamos, las promesas de intervención del Ministerio de Educación no se han traducido en acciones concretas. La falta de respuestas ha profundizado la frustración de las familias, que aseguran sentirse abandonadas por el Estado.
Silencio institucional y temor comunitario
A la ausencia de soluciones se suma el silencio de la comunidad, que, según algunos residentes, responde al temor de represalias o a la resignación tras años de promesas incumplidas. Padres consultados expresaron que muchos han optado por callar, pese a la gravedad del problema, ante la falta de confianza en que sus denuncias generen cambios reales.
Este clima de pasividad contrasta con la urgencia del riesgo, ya que cada jornada escolar transcurre bajo la sombra de una posible tragedia evitable.
La Escuela Villa Liberación: más de una década de retraso
La crisis educativa en Sánchez no se limita a un solo plantel. En la Escuela Villa Liberación, padres y líderes comunitarios exigen desde hace años la terminación de una obra que presenta un retraso extremo de más de 13 años desde su inicio.
Este centro educativo se ha convertido en un símbolo del abandono histórico y la falta de seguimiento a las obras públicas en el municipio. Durante más de una década, generaciones completas de estudiantes han pasado por el sistema sin poder beneficiarse de una escuela que, aunque prometida, nunca fue concluida.
Un problema estructural, no aislado
Los casos del Carmela Shepard y de Villa Liberación evidencian un problema estructural de planificación, supervisión y ejecución de proyectos educativos en la zona. Expertos señalan que la falta de auditorías, la debilidad en la fiscalización de contratos y la ausencia de consecuencias para los responsables han permitido que obras inconclusas se conviertan en una constante.

Llamado urgente a las autoridades
Padres, docentes y comunitarios hacen un llamado urgente al Ministerio de Educación, al Ministerio de Obras Públicas y a las autoridades municipales, para que intervengan de manera inmediata antes de que ocurra una tragedia que pudo evitarse.
Reclaman evaluaciones técnicas independientes, la reanudación inmediata de las obras paralizadas y un calendario público y transparente para la culminación de los proyectos pendientes.
Mientras tanto, los estudiantes de Sánchez continúan asistiendo a escuelas marcadas por el deterioro, la incertidumbre y el abandono, pagando con su futuro educativo el costo de la negligencia institucional.